Hola a tod@s:
En los albores del Festival, todavía se concebía casi como un programa que parecía mas hecho para la radio que para la televisión. Todo cambió, a mi juicio, desde 1959, en donde se pasó de los decorados sobrios y de pobreza casi franciscana a uno que, ahora nos debe parecer risible, pero que en su entonces debió ser de lo mas novedoso, ya que se abría cual libro, mostrando una estampa de aquellos 11 paises que participaron ese año. Claro, hacer algo así en este tiempo, en que compiten mas de 40 paises sería engorrosisismo - y tremendamente cutre-, pero, bueno, es lo que la tecnología del momento daba de si. Hemos pasado, en cuanto a escenarios se refiere, desde estadios sobredimensionados- como los de Copenhague/01 o Moscú/09-, hasta a un club ecuestre ( Millstreet/93). Algunos en ciudades ampliamente conocidas (Paris/78, Roma/91), hasta otras que costaba trabajo saber dónde quedaban (Harrogate/82). Hemos visto ciudades representadas en los escenarios (Dublin/94) o los grandes escenarios griegos (Atenas/06); Escenarios exhuberantes de belleza (Dublin/97), otros aun mas modestos pero entrañables (Madrid/69), hasta escenarios de lo mas cutres (Edimburgo/72, Munich/83). Yo les invito, de la mano del tema anfitrión de Cannes/59, a ver desde donde hemos venido:
Lógicamente, nada sería de Eurovision sin las votaciones. Unas mas reñidas que otras, pero una que otra no poco exenta de polémicas. Recordemos que en Lugano/56 solamente se supo quien fue el pais ganador, a la postre Suiza y la ya comentada Lys Assia. El sistema de votaciones en el Festival ha cambiado en muchas ocasiones, incluso, se permitió, por muy poco tiempo, votarse asi mismo. Los jurados, como hemos visto, habían sido la constante hasta 1997, cuando el televoto empezó a desplazarles, con todos los pros y los contra ampliamente conocidos por vosotros. Así, hoy tenemos jurado y televoto a partes iguales, que ligeramente ha moderado el voto diáspora y el voto por vecinismo, pero no ha salvado al Festival de la polémica, como en Londres/63, en el que tremendo lío tuvo nuestra ya comentada Katie Boyle por cuenta del affaire de los votos noruegos en favor de Dinamarca, que a la postre ganaría, privando al bello tema suizo de ese año de la victoria.
De hecho, tantas polémicas se armaron por cuenta de las votaciones en los años sesentas- en especial por la cantidad de ceros que hubo en esa época-, que varios paises se retiraron temporalmente del Festival durante algunos años, en protesta por las mismas - inclusive, aun habiendo elegido sus temas-. Todo ello hizo que Amsterdam/70 fuera el primer Festival donde, a efectos de amortigüar las retiradas de paises- solo 12 compitieron esa vez -, se creó un nuevo concepto: las postales. Y fueron los anfitriones, como ya vereis, los primeros en estrenarlas. Unas veces las postales han sido protagonizadas por los mismos cantantes, como ocurrió tambien en La Haya/76 o Dublin/81, por solo citar algunos casos, y otras por actores o personajes del pais anfitrion. Unas con mucho mas gusto que otras - sin duda, me gustaban mucho mas las poéticas postales de Belgrado/08 que las del pasado Moscú/09-. Apreciemos, entonces, la postal y actuación neerlandesa de ese año:
Y tambien hablemos de otro elemento imperdible, al que asociamos con Eurovisión, el tradicional Te Deum que tambien se haría presente en un elemento que, poco a poco, se hizo frecuente en el Festival: Las secuencias de entrada. Muchas veces, tambien sirvieron las mismas para dar publicidad a la cultura y atracciones turísticas de los paises en competencia, pero tambien para dar a conocer a el presentador o la presentadora o los presentadores de cada edición. Y bueno, de ellos tenemos tela de donde cortar. Los hemos tenido de amplios recorridos, como la precitada Katie Boyle, otros que se hicieron un lío idiomático como Marlene Charell o Toto Cotugno. Algunos aburridores como Jacques Deshenaux y otros que se hicieron querer de las cámaras, muy a pesar de sus bloopers como Ulrika Jonsson. Tambien tuvimos una completa Torre de Babel en La Haya/80 (el Festival que casi nadie quiso hacer, ni el anfitrion by default, el Reino Unido). Ex participantes del Festival no han faltado, como Sakis Rouvas o la gran Gigliola Cinquetti. Algunos ha actuado en solitario, otros en compañia, pero, por ahora, quiero dejarles con la desparpajada y fresca -aunque creo que algo olvidada- Désirée Nosbusch, que tras el desastre de la Charell en Munich/83, le correspondio en suerte presentar Luxemburgo/84, aunque creo que lo hizo muy bien...y mira, hasta he redescubierto un antecedente del Pavo Dustin en la delegación anfitriona...vaya, revivir esos momentos de las postales luxemburguesas, que fueron fuera de serie, ese globo con el logo de RTL...en fin, curioso año 1984, y valga recordarlo al tenor de las notas instrumentales de las cinco victorias del hoy ausente ducado.
Y así damos paso a otros dos elementos del Festival, uno hoy ausente, como lo es la orquesta, que puede ayudar a ensalzar a un tema, como pasó con la única entrada marroquí, que comentamos en los inicios de este blog, o a perjudicarla terriblemente, como le ocurrió a Remedios Amaya; y otro que se hace sentir cada vez mas, como lo son los interval acts, que suelen amenizar las etapas previas a dar a conocer los votos. Sin duda, uno que tuvo mucha trascendencia fue el de Riverdance en Dublin/94, y por eso lo he decidido traer en este post, para los que por cuenta de TVE no pudieron disfrutarlo, lo hagan ahora...ay, las épocas de la Eirevisión, de la ebullición del Este europeo en el Festival...
Y así llegamos a este decenio, donde, ante la masiva llegada de paises a la competencia, se idearon las semifinales en 2004. No fue fácil para algunos paises acomparse a ello, pero, a mi juicio, brindaban mas garantías, al principio, que ese caprichoso sistema en el que tu pais quedaba relegado por los malos resultados, aunque, ahora la criba no es de una sola semifinal, sino de dos, que nos permite disfrutar de mas paises en competencia. Ahora vista esta recapitulación, vaya, que hay paises que contaron con la suerte de quienes les antecedieron , porque menudos temas insufribles se presentaron en nuestro recientemente muy comentado Estambul/04. Claro está que me merece una opinion: Salvo la excepción del tema de Helena Paparizou en Kiev/05, casi todos los ganadores del Festival del ultimo lustro han pasado por la criba de semifinales, paralelamente a los años mas oscuros del ya conocido Big four. Creo que el hecho de tener la oportunidad de ver mas tiempo la puesta en escena ayuda mas que simplmente ver el vídeo o escuchar la canción elegida para paises como Alemania, España, Francia, Reino Unido o el anfitrion de turno. Aunque no creo que miembros de la UER lean este blog- aunque no lo descarto de plano-, sería interesante que los actuamente clasificados directamente a la final actuasen en la semifinal donde les corresponda votar, muy a pesar de que no les voten. De seguro, así tendrían mas oportunidad de ver, in situ, cómo reacciona el público a su actuacion antes de la final. No sé, son ideas locas mías, pero, bueno, ahi están...Bueno, ya con este recorrido que nos ha llevado desde Cannes a Estambul, me despido hoy. Prometo darles un tema que pocos se esperarán para el primer post del mes de julio...¿alguien quiere animarse a apostar cual será el próximo pais invitado?. Les doy una pista: es un pais de los que hemos hablado en este post que ha sido anfitrion...
Besos a tod@s
Wendy





















Creo que ya con este post hacemos justicia a esta delegación hoy ausente , y a unas representantes que muchos tenemos en mente, para bien o hasta para mal, las entrañables Baccara. Y es que si hubo una delegación que, aunque pequeña en tamaño, casi siempre apostó por la calidad y por el glamour, esa, sin duda, es Luxemburgo, que, en ese ya tan lejano Paris/78 nos brindó un numero que, a mi juicio, mereció quedar mas alto en la tabla.


