Cerramos semana y hoy sabado tambien me corresponde ir a la oficina. Pero no propiamente a trabajar en alguna de las 9 sentencias que aun me quedan. Ya yo doy por descontado que no las voy a sacar adelante ni haciendo milagros, pues tan solo me restan escasos diez días aqui, antes de retornar a mi puesto. Ya de por si fue un logro grande salir de un atraso de 22 procesos como el que recibí. Pero bueno, ese no es el punto. Mi señora madre y yo vamos a colocar la decoración navideña del Juzgado, al igual que el año pasado.
Otra delegación eurovisiva que se engalanó de rojo y verde en el escenario de Helsinki/07 fue Bosnia & Herzegovina, quienes en la bella voz de Marija Sestic y su poético tema Rijeka Bez Imena. Usualmente la delegación bosnia nos ha brindado bellas joyas de la balada balcánica, y qué hermoso fue verles abrir el fuego de la competencia en aquella final finlandesa. Sin embargo, como dijo hace un tiempo mi querido colega y amigo Manu, la suerte no les acompañó, como en el año inmediatamente anterior, quedando relegados a una undécima posición. Tal vez porque el Molitva serbio opacó este tema tan simbólico como emotivo. Personalmente, suelo tener un especial cariño por las propuestas bosnias en el Festival, y bueno, qué bien que ya han confirmado su participación en Düsseldorf/11, pues es de las pocas delegaciones que suelen subir el nivel de calidad del Festival con sus temas, a diferencia de lo que ocurre con sus ex-compatriotas, que o te mandan la peor horterada posible -A.R.Y. Macedonia-, temas infumables - si alguna Croacia se da por aludida...-, o sin opción alguna para ganar y menos gustar- cualquier parecido con Eslovenia es pura coincidencia-.
Tal vez el dia que el Festival aterrice en Sarajevo esté mas lejano que el mes de diciembre- para el cual estoy pensando en cambios en el blog-, pero nunca hay que perder la fe. Asi como no la han perdido los bosnios, a pesar de todo lo que han pasado. Menos cuando se acerca Navidad.
Besos a tod@s
Wendy












